El pterodaustro guiñazui es una especie de reptil volador que cuando llegaba a la edad adulta podía medir tres metros de extensión de ala a ala. Eran ovíparos y alcanzaban la adultez a los dos años, cuando ya podían reproducirse.
Su crecimiento continuaba por tres o cuatro años más. Tenían una mandíbula con dientes extraordinariamente alargados, al igual que las ballenas.
Estos pterodaustros tenían entre 25 y 28 dientes por centímetro lineal dentario, llegando a tener casi 1.000 en total.
Su nombre se lo debe al Geólogo Román Guiñazu pionero de la idea de creación del Parque Nacional Sierras de las Quijadas.












